rugbywin

Foto Credito: GenHui Tan.

 

Por: Luis "Wichón" Medina.

El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable, para los temerosos, lo desconocido. 

Para los valientes es la oportunidad, Los valientes son los Quetzales, queremos la oportunidad de resurgir, luchar, conseguir la tan preciada victoria. ¿Cual es el objetivo de un juego sino es mas que para ganar? El objetivo es claro: ¡A ganar se ha dicho!

80 minutos, la palabra clave “Perseverancia”, Perseverancia: Es no bajar los brazos, es no renunciar, es mantenerse constante, es creer en uno mismo, es simplemente tener fe. Un gran equipo es el que tiene un gran corazón. El que une a los 15 en la cancha para formar uno solo; son hermanos en cancha. 

Prepararse ante el rival, cuenta la mitología y hechos de guerra que cuando una batalla estaba por presentarse preparaban armas, alineaban escuadrones, discutían tácticas, se motivaban ante los posibles peligros. En el rugby no es muy distinto; Se entrena, se prepara, se concentra, se motiva, ¡se gana! 

El Compromiso de lograr un perfecto juego se inicia en la mente, cada uno de nosotros esta comprometido, ¡se gana en el entrenamiento y se gana en la cancha!

 

Foto tomada de new.oberlin.edu

 

 

En su primera práctica con el equipo femenino de rugby: “Estas son, me di cuenta mientras las miraba a la distancia, las mujeres más fuertes y locas que jamás he conocido. Tengo que ser una de ellas. No sabía si lo tenía dentro de mi, pero no me podia ir sin intentarlo”
 
Llegué a la escuela Oberlin desinteresada en los deportes. Había sido la editora de la revista literaria en mi colegio; toqué la tuba en la banda  y no descubrí el equipo de Rugby de mujeres hasta el otoño de mi segundo año (y no precisamente porque tuviera grandes cualidades físicas que compartir). Conocí a una chica de primer año a la que quería impresionar desesperadamente. Ella era un miembro del equipo y un día, bromeó casualmente que debería ir a una práctica. No entendí, evidentemente, la broma y me uní al equipo pensando que le demostraría que tan ruda podía ser realmente. (Claramente en segundo año de la Universidad, pensar las cosas lo suficiente no está inculcado como debería de ser). 
 
No tenía idea de a qué me estaba metiendo: cuando caminé en la cancha para esa primera práctica, estaba usando zapatillas que compré el día anterior, de imitación barata de una tienda de descuentos. Peor aún, esa misma semana corrí 1.5km por primera vez en mi vida tan solo para ver si realmente lo podía lograr. (Me dije que si no podía, entonces no podría jugar rugby). Corrí 7 vueltas en la pista de atletismo y colapsé, con lágrimas de alegría, cerca a la fuente… once minutos y medio desde que empecé.)
 
A duras penas logré completar la corrida del calentamiento Durante las tres vueltas que el equipo dio alrededor de la cancha, estaba segura que todas estaban mirándome fijamente a mí, jadeando y resoplando, tratando de no morir. Pasé toda la práctica tratando de ganar mi segundo aire, difícilmente siendo capaz de llevar el ritmo. Encima de eso, rápidamente me di cuenta que no podía atrapar, patear o tacklear. Tenía esta idea que, ya que era un deporte del cual nunca había escuchado hablar, tal vez, yo era buena. Y qué si no, no lo era. Era malísima.
Leer resto del artículo Marne Litfin
 

Foto tomada de newmedia.ufm.edu

 

Por Martín Simonetta.

 

Cuando era chico no me interesaba el rugby. A pesar de la insistencia de mi padre, quien lo había practicado, yo decididamente prefería el popular y televisivo fútbol. La realidad evidenció que no era bueno para el deporte de la redonda y, en consecuencia, fui rechazado en el equipo de mi colegio. En esas circunstancias, casi no me quedó otra opción que –alrededor de los 8 años de edad- probar con el otro deporte que se practicaba en la escuela: el de la “guinda”.
 
Cerca de treinta años después, me alegra decir que la elección parece no haber sido tan mala ya que el rugby me ha enseñado mucho, y no sólo en el campo de lo deportivo. 
 
El rugby me enseñó que se puede jugar siendo gordo. Que hay un lugar para cada uno y que debemos luchar hasta encontrarlo. También me enseñó que el gordo puede enamorarse del deporte, entrenar, ir al gimnasio,  potenciarse, jugar y ganar. Y que puede transformar su supuesta debilidad en una incontenible fortaleza.
 
Me sorprendió cuando, por primera vez, un compañero tapó mi cabeza con su espalda para impedir que el botín del contrario la pisara. A partir de allí, aprendí y ejercí –como todos- esa práctica que refleja el espíritu de equipo, de amistad y, sobre todo, de lealtad, esencial al rugby. 
 También me hizo ver que en determinados momentos es necesario bajar la cabeza como un toro, concentrar toda la energía e ir para adelante buscando el in-goal contrario, aún sin saber exactamente las consecuencias de tal decisión.
Leer resto del artículo Lo Que El Rugby Me Enseñó
 

 

Foto tomada de www.telegraph.co.uk
 
Previa al segundo partido de la Gira de los British Lions a Sudáfrica, 1997
 
“Hay días como este. Muchos jugadores de Rugby nunca los tienen, nunca los experimentan. Es especial. Jim y yo hemos estado involucrados en el Rugby durante mucho tiempo. Puedo decirles que estos son las cosas, los días que crees nunca volverán. Han vuelto. Y puedo decirles, he renunciado a muchísimas cosas. Amo mi Rugby, amo a mi familia y cuando se llega a un día como este, sabes por qué haces las cosas que haces. Saben por qué han estado involucrados. Ha sido y es un privilegio, porque es algo realmente especial. Cuando se encuentren por las calles dentro de 30 años, todo lo que habrá será una mirada y sabrán que tan especiales han sido ciertos días de su vida.
 
Hemos demostrado que el león tiene garras y dientes, hemos herido al Springbok. Cuando un animal está herido regresa en frenesí. No piensa, pelea por su propia existencia. El león espera y en el momento oportuno va a por la yugular y la vida desaparece. Hoy en cada segundo de ese partido, hemos hablado de cómo y qué van a hacer los otros. Nosotros vamos por la yugular, cada tackle, cada pase, cada patada está diciendo:  eres un maldito springbok y estás muriendo. Tus esperanzas de vida en esta serie de partidos están yéndose. 
 
En esa cancha, algunas veces todo lo que habrá entre ustedes es una mirada. Sin palabras, solo una mirada que dirá todo. Lo más importante que dirá esa mirada es que son especiales. Son muy, muy, muy especiales. Ha sido y es un privilegio. Salgan, disfruten y recuerden cómo y por qué llegaron aquí. Termínenlo y sean especiales por el resto de sus vidas. Buena suerte, a por ellos.”
 
 

Enlaces externos

ljuego

rready

consex

rugbygt

 

Partidos temporada 2014

El calendario de juegos para la temporada 2014 no está disponible en éstos momentos, publicaremos nuestros partidos cuando tengamos el calendario disponible.